PROLOGO
Todos conocemos las historias de vampiros, las leyendas que habitan en nuestros alrededores y las historias contadas sobre las aparaciones demoniacas chupasangre en el siglo XVIII en europa y otros paises cercanos. Estos seres representan todo los mas pagano, sucio y oscuro de cada uno.
Hay muchos tipos, los mas comunes son los demonios Succubus e Inccubus, ambos consumen a sus presas vivas hasta que no queda ninguna gota de sangre en ellos seduciendoles inhibidamente.
Tambien estan los demonios impuros con conciencia que buscan una luz, una simple razon para vivir y no sucumbir a lo mas oscuro de sus impulsos. Ya que antes de haberse convertido en impuros, algunos una vez fueron inocentes y amantes de la vida y sus habitantes.
Un tipo de demonio puro serian los vampiros con alma. Estos son la unica esperanza que la humanidad tiene para sobrevivir a los demas demonios, solo que nadie los conoce por categoria, y gracias a falsos testimonios y caracteristicas a lo largo de los años, todos los tipos de vampiros son considerados iguales y es necesaria su destruccion según los humanos. Estos demonios pasan sus siglos en busca de su pareja eterna y de paso asesinando a los vampiros que deciden aceptar la oscuridad de sus corazones y salir en busca de sangre humana.
Tanto puros como impuros poseen muchas cualidades y magia que pueden ser aprendidos con un buen mentor y libros antiguos que solo ellos poseen. La habilidad de cambiar de forma a cualquier animal salvaje es algo básico que los mas pequeños aprenden a temprana edad, luego los trucos y magia ya deben ser practicados en lugares remotos donde nadie puede salir herido por los jovenes inexpertos.
Crear objetos a partir de particulas en el aire o ADN del objeto en si es facil para ellos una vez desarrollado ese lado de sus habilidades. Asi como imitar voces, sonidos, desvanecerse con el aire en forma de nubes o brumas y los mas antiguos hasta pueden hacer que un humano comparta estas cualidades mientras se mantengan en contacto físico.
Muchos fanáticos de la ciencia ficción suelen hacerse pasar por vampiros u otros demonios solo por la adrenalina que esto conlleva. Viven sus vidas en la oscuridad reuniendose con otros de su ¨especie¨ para compartir sus fechorias y pesadillas que algunos sádicos llegan a hacer realidad, llevandose así vidas inocentes en el momento.
Algunos que se concideran cientificos expertos en lo paranormal y motilógico pasan los años buscando estos especímens para hacerles exámenes, pruebas y otras macabras degustaciones de su bisturí. Esto, la mayoría de las veces hace que humanos con caracteristicas fisicas similares a estos sean errónamente categorizados como vampiros, y asi examinados en contra de su voluntad, buscando respuestas a sus preguntas. Otros incluso afirman ser vampiros, pero termina siendo otra mentira que los cientícos descubren una vez terminada la exploración forense.
Casos similares se conocen en el mundo como Jack el destripador, quien realmente era un vampiro que eligió la oscuridad, llevandose consigo a mujeres jovenes invitandolas sexualmente con dinero. Una de las mas conocidas tambien fue Isabel Báthory quien bebía la sangre de sus sirvientas para mantenerse hermosa y joven. Luego un personaje que se perdió con el pasar de los años fue Darya Saltykova, quien torturó y violó a jovenes criados a su gusto por mucho tiempo, hasta ser acusada y condenada por la reina de rusia de ese entonces.
Hoy en día no se encuentran personas con estos gustos que sean públicos o sigan con vida. La mayoria de estos son considerados leyendas o simplemente son llamados asesinos en serie que los diarios y la prensa agrandaron con su imaginación.
Pero con estos demonios, comienza nuestro viaje… Vampiros puros contra paganos en medio de un torbellino de amor y pasion entre los personajes principales, Jocelyn y Dimitri.
CAPITULO 1
En algún lugar en el otro mundo, se escucho un corazón latir bajo la tierra en un desenfrenado bombeo de dolor y desesperación. Su primera impresión fue que su descanso había sido perturbado por algo más fuerte que la orden que el mismo se había impuesto de despertar en unos años más adelante. No supo si gritar o llorar, solo sabía que debía salir inmediatamente de allí a buscar la causa de su dolor. Un dolor que solo había sentido cuando niño, el día que vio como masacraban a su especie unos fanáticos de la tortura y vampirismo, ese día su mundo callo en penumbras y soledad esperando solo el fin de los tiempos. Estando solo y siendo único hijo, hizo su vida en la pared de los mundos y luego de siglos de vacío, decidió dormir hasta que llegara el tan deseado fin del mundo. El fin de la soledad, la oscuridad, el vivir siempre escondido, sin formar alianzas, amistades ni familia. Su única salvación sería encontrar a su amor eterno, pero siendo ya de tantos siglos de edad, supuso que su dicha nunca sería real, por todas las vidas que se había arrebatado en las épocas de guerras y retribución. Sentía que no merecía la felicidad que una compañera le brindaría, y mucho menos procrear su especie tan escasa hoy dia. Solo quedan unos 1000 puros que día a día van perdiendose en la oscuridad por no encontrar su compañera eterna, formar una familia y asi salvarse. Los vampiros puros aún poseen conciencia y alma, con esto son capaces de convivir perfectamente con los humanos, bebiendo sangre donada o de animales pero siempre en la oscuridad de la noche. Podría ser una sociedad perfecta, si tan solo los tabús y sádicos desaparecieran.
Dimitri Vladimir salió con pocas fuerzas de debajo de la tierra intentando orientarse y escuchando las historias que el viento le cantaba, las cosas nuevas y la época en la que estaba traía mucho que aprender. Su cuerpo que una vez fue bien fornido y musculoso se veía pálido y desgastado por el tiempo. Sus cabellos de color azul cielo se cernían sobre su rostro sucio y enmarañado. Sus entrañas le suplicaron que se alimentara antes de emprender su búsqueda y recuperar fuerzas para el encuentro que se sentía a batalla.
Mirando a sus alrededores los colores nuevos y llamativos nublaban su vista. Con un profundo suspiro se dijo a si mismo "Vamos hombre, esto no es nada. Has estado en peores cosas". Saliendo adoloridamente atravez de la enorme reja que encerrabaja al cementerio en tinieblas. La noche había caído hacia unas horas, y el sol ya no causaría daño alguno.
El silencioso cementerio estaba cubierto de una espesa niebla que hacia de las estatuas un increible despliege de obras góticas y melancólicas. La mayoría de ellas cubiertas de moho y plantas marchitas que hacia mucho habian perecido por falta de cuidado. El cielo enorme, negro con pequeñas esferas brillantes iluminaban el escenario.
Para un humano esto se vería tenebroso, pero para Dimitri era su naturaleza expuesta hermosamente con pequeños atisbos de color en las rosas rojas que crecian al borde de las cercas divisorias. Se notaba que el lugar había sido abandonado por los vivos, ya que el lugar en sí traía muchas leyendas e historias que hacía a la gente mantenerse lejos de alli.
Varias personas decían haber visto una mujer de vestido blanco rondando cerca de las rosas, soltando leves suspiros sobre cada una de las que tocaba. Otros juraban por sus madres que había un demonio sangriento que salía por las noches en forma de hombre lobo para alimentarse de los jovenes que pasaban por la vereda del frente.
Hubo varios casos de asesinatos que no se pudieron cerrar por falta de culpables, cuando las pruebas mostraban todo lo necesario para calificarlos como ¨humanamente imposible¨ dejando asi las cosas sin concluir.
El lugar era santurario de descanso de muchos vampiros, tanto puros como impuros. Quizas estos eran los culpables de esas leyendas no tan falsas.
Entrando al mundo de los humanos quedo pasmado por los cambios que los siglos había hecho con este mundo.
Era el año 2000 y hacia de Italia un mundo muy diferente al que recordaba. El olor fuerte a muerte, sexo y drogas revolvía su estomago hasta hacerlo un nudo de suplica.
Juntando fuerzas para encarar su camino, Dimitri se disolvió en brumas flotando por el espacio hasta un pequeño rincón oscuro entre la maleza y unos árboles a unas cuadras del cementerio. Diviso a su presa y analizo su estado, con un sigiloso movimiento más rápido que el viento se encontró frente al hombre quien asustado y confundido tiro al suelo las llaves de su coche y antes de alcanzar a gritar por auxilio, Dimitri lo calmo y usando sus ojos ipnóticos le hizo permanecer en silencio.
- "Estas en tus sueños esperando despertar, no recordaras nada cuando me vaya y seguirás tu camino como si nada".
Tomando de lo que por derecho merecía, sintió las fuerzas volver y revitalizarse, su cuerpo pedía mas pero eso era todo lo que podía tomar ahora ya que no quería matar a su presa.
Con un aire de pesar y utilizando todos los siglos de disciplina aprendidos, soltó a su presa dejandole sentado en el suelo y desvaneciendose en el aire hasta llegar a un edificio cerca de alli.
Sus cabellos volvieron a la vida y cobraron el color de la noche y y sus ojos color plata tenian el cielo estrellado como fondo, con un aire de depredador y ansia de más gruñó con tono de amenaza para cualquier vampiro que se encontrará cerca.
Tratando de contener los impulsos volvió a sentir ese dolor y angustia que lo había despertado. Dimitri no sabía para donde ir ni que era, entonces se dispuso a escuchar a la noche y calmar el remolino de emociones en su cabeza.
Una joven de esbelta figura pero de estatura baja se encontraba caminando de vuelta a su casa cuando de repente un hombre en un auto muy llamativo paró a su lado ofreciéndole una vuelta.
Jocelyn Báthory sonrió y dijo
- "Gracias Christopher pero sabes que no soy esa clase de mujeres, me gusta caminar bajo la luna, no te preocupes por mi".
Christopher, un amigo y colega de hacia años había encontrado una cara familiar en las oscuras calles esa noche. Sin querer admitir que la había estado siguiendo toda la noche.
+ "Vamos Jocy, es muy peligroso estar sola por las calles a estas horas. Daremos un vuelta y te prometo que te traeré de vuelta en menos de una hora."
Ella se acercó a la ventanilla del coche para escuchar mejor sus palabras, pero oliendo el alcohol y drogas en el aliento del hombre se alejó diciendo;
-"No insistas Chris, aquí estaré bien, no queda muy lejos. De todas maneras gracias" le esbozó una sonrisa y siguió su camino.
El hombre bajó del auto poniendose frente a ella con una rapidez que a ella le sorprendió debido a su estado de alcoholismo y tranquilidad previa. Ella se le quedó mirando y le pregunto
-"Que sucede Chris? Me asustas" se retiró unos pasos lejos de él.
Él se acerco mas con una sonrisa malevola en los labios.
-"Que estás haciendo Christopher, te he dicho que estoy bien y no necesito tu ayuda". Aun sin entender sus intenciones quiso salir de su camino pero este le agarro de la muñeca tan fuerte que casi le hizo soltar su bolso del dolor.
-"Christopher suéltame ahora mismo, te meterás en un lio que ni sabes!"
+"Vamos mujer, te he tenido mucha paciencia. He tratado de ser el hombre ideal pero parece que nada es suficiente para ti." "Anda súbete al coche, no me hagas repetirlo!" gritó y fue hacia el coche tirando de ella.
Jocelyn habiendo practicado mecanismos de defensa desde joven, buscando en su memoria, giró su muñeca y logró zafarse de éste, pero él fue más astuto y la golpeó directamente en la cara con los puños cerrados dejándola inconsciente en sus brazos. Mirando culpable a sus alrededores, Christopher la alzó y la introdujo en su coche partiendo lo más rápido que pudo evitando testigos.
Dimitri ya satisfecho seguía sintiendo que algo no estaba bien. El aire le susurraba las grotescas cosas que los humanos hacían en las calles oscuras, los sonidos de dolor y angustia de las personas en aprietos que luchaban por sus vidas. Tuvo que canalizar sus sentidos a ese pequeño sentimiento extraño que era más fuerte que los demás. La necesidad de calmar el dolor de esta persona era más fuerte que nada de lo que había sentido antes.
Se lanzo al aire cambiando de forma en el momento y las plumas iridiscentes brillaron con la luna. Voló hasta lo más alto de los edificios tratando de guiarse por los olores y sonidos que esta persona emitía.
Jocelyn despertó de a poco confundida y sin sentido de orientación sintiendo golpes ligeros en su rostro y piernas. Fue allí cuando se dio cuenta de que Christopher la cargaba en sus brazos entre árboles y plantas con espinas dejando heridas a su paso. Trató de moverse pero se sentía muy adolorida y sus fuerzas no eran las de siempre, supuso que le debió de haber administrado alguna droga mientras estuvo inconsciente ya que el puñetazo recibido no podía hacerla sentir tan mal.
Christopher la lanzo al suelo duro y con rocas golpeándole la espalda y dejándole más adolorida. Intentó incorporarse pero el hombre fornido la sostuvo con sus fuertes brazos mientras se subía sobre ella para usar su cuerpo de candado. Puso sus piernas alrededor de su cintura diminuta y sosteniéndole los brazos sobre su cabeza con una mano, uso la otra para desprender sus pantalones y lanzarlos entre las malezas. La blusa blanca de Jocelyn con botones al frente se hizo jirones cuando este tiro de ella lanzándolos aun más lejos.
+"He esperado tanto por esto Jocy, espero que lo disfrutes como yo lo hare" rio y siguió con su cometido.
-"Por favor Christopher no lo hagas, recuerda todo lo que pasamos, sabes que eres mi más preciado amigo. No lo hagas por dios!" gritó intentando contener un sollozo y forcejeando con las pocas fuerzas que le quedaban.
+"Ya pasaron 4 años desde que te declare mi amor y mis intenciones y hasta ahora me contuve como pude pero esta vez fue suficiente" gritó apretándola más contra el suelo.
Jocelyn yacía allí indefensa y en ropas menores tan apetitosa como la luna podría dejarla. Sus muslos y pechos brillaban con una fina capa de sudor y las lágrimas en su rostro hacían el mismo efecto. El se quedo boquiabierto por tanta belleza y tentación. Mirándole con ojos lujuriosos se abalanzo sobre ella besándole los labios en un intento en vano de que ella le correspondiera. Sus manos vagaron violentamente por todo su cuerpo tratando de abarcarlo todo mientras se desprendía los pantalones y se acercaba más a ella.
Los animales gemían y se escuchaba a lo lejos a los lobos aullar, sabiendo en el fondo lo que sucedía tan cerca de ellos y sin poder ayudarla.
La golpeo varias veces en el rostro cuando ella trataba de moverse, magullándola tanto que le dolía llorar. Ya no podía seguir luchando del cansancio, se estaba quedando inconciente hasta que él empezó a desgarrarle la lencería fina que llevaba, sosteniéndola con una mano bajo su cuerpo mas grande, ella gemía y gritaba al alba por ayuda y conseguir zafarse de él.
Trató con todas sus fuerzas, pero él había ganado la batalla. En el momento en que se introdujo en ella, unas gotas de color rojo carmesí cayeron sobre la tierra llevándose su inocencia con ella. Llorando y gimiendo de dolor solo podía esperar que todo terminara y que la dejara con vida.
El cuervo encontró lo que buscaba entre arboles y un auto estacionado, olió en el viento el aroma de algo diferente y que le llamaba, algo que nunca sucedió antes. Otra vez, algo nuevo que no podía comprender, entonces bajo en picada hasta el lugar divisando y analizando lo que sucedía.
Se materializo detrás del hombre sin haber visto bien a la pequeña criatura entre sus piernas.
-"Que desperdicio de humanidad. Debería devolverte al infierno de donde saliste". Murmuró mientras se abalanzaba sobre él lanzándole a 10 metros de donde estaba parado.
Christopher no supo lo que lo golpeo pero la adrenalina logró incorporarle en segundos. Salió corriendo de entre las plantas con un cuchillo en sus manos apuntando directo al corazón de su contrincante.
+"Quien coño eres tú! Estamos ocupados aquí, no necesito de tu presencia insolente". Gritó en vano mientras Dimitri hacía añicos la mano que sostenía el cuchillo.
*"Tu deberías de aprender de los mayores a no jugar con cosas filosas". Sostuvo Dimitri y volvió a lanzarlo lejos de su posición.
Jocelyn Báthory a sus 19 años nunca había visto criatura tan hermosa, o eso le hacia ver los sofocos de bruma y cansancio por la que pasaba.
Un hermoso hombre como un guerrero salvándola de un destino fatal. No podía creer lo que veía, con los ojos nublados y los sentidos un poco atontados por lo ocurrido se sentó a medias, tambaleándose y arrastrandose por la tierra como un animal herido hacia su heroe.
Dimitri no alcanzo a mirarla bien de cerca, debía asegurarse de que el humano no molestaría mas.
Fue directo a Christopher mientras este estaba inconsciente y se dispuso a alimentarse hincando sus colmillos afilados en su yugular y bebiendo del flujo de vida que mantenia a esta bestia deseando mas.
En ese momento, ese solo gesto hizo titubear a Jocelyn. Lo bonito que ella creyó ver se desvaneció en un segundo, haciéndola temblar de miedo y horror. Juntando todas su fuerzas se puso de pie y se hecho a correr como pudo aun con los efectos de la droga y los golpes que la torturaban a cada paso.
De pronto sintió un brazo fuertemente sosteniéndole la muñeca.
*"Creo que debemos hablar piccola". Dijo Dimitri mientras ella se desmayaba en sus brazos del susto sin fuerzas para luchar.